Cuidadito Ramón, no te alteres
...porque en este país hay diálogo social... hay reuniones... esto es una muestra... entonces... hay diálogo...
Palabras escuchadas en televisión a Ramón Górriz, secretario de acción sindical de Comisiones Obreras.
Pues vale Ramón, ya me puedo ir a dormir más tranquilo. Solo me queda hacer una pregunta ¿en qué preciso momento se puede mandar a la mierda el diálogo social?
Tags: sindicalismo diálogo_social
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Pues no me queda más que repetir la pregunta que dejé en el blog de Javi.
Los sindicatos españoles dan:
a) pena
b) risa
c) asco
Sobre la huelga de Francia ayer y lo que dicen los sindicatos, yo me planteo la siguiente reflexion. No sé si está muy bien enfocada pero no sé cómo lo veréis.
Es evidente que quien tiene capacidad de movilizacion no está haciendo nada. ¿Por qué motivo?, porque no quiere tomar la responsabilidad. Lo cual significa que por alguna razon está bajo control de alguien o algo. La sociedad que soporta la situacion, tiene 2 opciones:
1ª opcion: esperar a que pase el tiempo y sea alguien quien tome la iniciativa, lo cual demuestra dos cosas: primero, la incapacidad de presionar la sociedad sobre los agentes sociales y segundo, que estos agentes sociales muestran escaso interés en ser protagonistas y arriesgarse y preocuparse por los problemas de la sociedad a la que en teoría representan.
2ª opcion: aguantar hasta no se sabe cuando. Lo cual puede llevarnos a un escenario imprevisible. En este caso, si se hace algo deberían de cambiar las formas de representacion, debería surgir algo nuevo y dar por finalizado un modelo de representacion que ha fracasado. Y si no se hace nada, la sociedad va a terminar sencillamente muy machacada.
Despues de escuchar las palabras de Ramón Górriz yo sentí una mezcla de las tres cosas, Mendi. Sé que sus palabras fueron escogidas por los informativos de televisión con pinzas, en un momento muy concreto y extraídas de un discurso o entrevista más amplio, pero fue patético (además el tío tiene un tono de voz quejumbroso y como para dormir ovejas).
Koldo, la ciudadanía está desmovilizada casi en su totalidad. Aceptamos las fatalidades como si fueran inevitables y somos incapaces de levantar la voz y hacer valer la fuerza que un día tuvimos. La socialdemocracia y las opciones "de centro" han calado hasta el tuétano. En momentos como los que vivimos ahora, donde los bancos siguen obteniendo beneficios de escándalo mientras la clase trabajadora sufre una pérdida de puestos de trabajo como no se había visto en muchos años, consecuencia de las malas prácticas del sistema financiero, un partido en el gobierno como el PSOE hace de amortiguador de revueltas sociales. Bueno, mas que amortiguar, adormece. Esta misma situación vivida con un gobierno del PP habría provocado reacciones muy diferentes. Por ese motivo creo que el gran enemigo de la clase trabajadora no es la derecha, sino la socialdemocracia.
No sólo está adormecida, José. Hay que verlo en un contexto más amplio: en la última década se ha producido un hecho sin precedente en este país, el endeudamiento desmesurado no sólo por la adquisición de una vivienda sino de otros bienes. A muchos les dices que vamos a una huelga y se les abren las carnes pensando en como llegan a fin de mes, pensando en que tienen un contrato precario y absolutamente dependiente del patrón. Es que la liquidación de cualquier resistencia sindical en la empresa privada lleva a estas cosas. Los sindicatos sólo funcionan en la administración pública y sinceramente, como fuerza de compadreo de amiguetes.
Es cierto Javier, nos tienen cogidos por las pelotas (y el piso, el 4x4, el apartamento en la playa, el crédito de las vacaciones...) y resulta muy dificil movilizar personas tan dependientes de un salario (los trabajadores siempre hemos sido esclavos de un salario, la diferencia es que antes lo gastábamos en vivir/sobrevivir y ahora lo hemos utilizado para endeudarnos). Vamos a pagar con sangre (es un decir) sudor y lágrimas el consentimiento que hemos dado hacia las políticas de recortes laborales que hemos padecido los últimos años. Y esos acuerdos para recortar derechos de los trabajadores llevan estampadas las rúbricas de los sindicatos. Estoy de acuerdo con Koldo en que si las viejas estructuras no nos sirven (y ya no vale rememorar un pasado de luchas gloriosas) habrá que empezar a construir algo diferente. Ya estamos tardando.
Por qué no hay ni habrá huelga general
mientras estemos representados por sindicatos que dependen (economicamente)en parte, por que la otra la ponemos los demas no nos moveremos ni con palancas Gora CHE