Diálogos plutónicos: sobre la tortura.
Decías, en el cuarto diálogo plutónico, que la tortura es una práctica sistemática e impune. ¿No es una afirmación exagerada? Puede que haya unos cuantos casos...
-Unos cuantos, sí: más de setecientas denuncias al año en lo que va de siglo; lo cual, teniendo en cuenta que denunciar torturas y malos tratos policiales es difícil y arriesgado, significa que el número real de casos podría ser entre cinco y diez veces mayor.
-¿Quién lo dice?
-La Coordinadora para la Prevención de la Tortura, integrada por 45 organizaciones de todo el Estado español, entre las que se cuentan la Asociación Libre de Abogados, la Coordinadora Estatal de Solidaridad con las Personas Presas, Justícia i Pau, Xusticia e Sociedade, la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía... Y las declaraciones de la CPT están avaladas por organizaciones internacionales tan poco sospechosas de radicalismo como Amnistía Internacional o la propia ONU, cuyos relatores llevan años denunciando la impunidad de la tortura en el Estado español.
-No es posible. Si la situación fuera tan escandalosa, todo el mundo lo sabría.
-En Euskal Herria lo sabe todo el mundo, pues allí la represión es tan brutal y tan continua que rara es la persona que no tiene un pariente o un conocido que haya sido torturado o sometido a malos tratos. Y en el resto del Estado, el que no se entera es porque no quiere.
-No es tan fácil enterarse.
-Hasta hace poco no, no era fácil. Pero ahora cualquiera puede realizar una sencilla búsqueda por ordenador e informarse sobre la cuestión tanto como desee.
-Yo no sabría ni por dónde empezar.
-Claro que sabrías. Podrías empezar, sencillamente, tecleando en un buscador las palabras «tortura» y «España», y obtendrías más de dos millones de entradas; y bastarían las diez primeras para hacerte una idea de la extrema gravedad del problema. También puedes teclear «Coordinadora para la Prevención de la Tortura», y obtendrás unas trescientas mil entradas, o entrar directamente en la web de la CPT: www.prevenciontortura.org.
-¿Y los jueces no condenan a los torturadores?
-Sólo unos pocos llegan a ser juzgados, y la mayoría de ellos son absueltos. Y los poquísimos que son declarados culpables nunca cumplen las condenas ni pagan las multas impuestas, a pesar de que suelen ser ridículas. Y a menudo son ascendidos como compensación por las molestias del juicio.
-Pero eso no sería posible sin la complicidad de la judicatura.
-Por supuesto. Sin la complicidad, cuando menos por omisión, de los tres poderes -legislativo, ejecutivo y judicial- no se podría torturar impunemente. Y también es imprescindible la complicidad del llamado «cuarto poder»: los grandes medios de comunicación ocultan sistemáticamente, cuando no la niegan o tergiversan, la realidad de la tortura.
-Pero a veces denuncian algunos casos, incluso en la televisión estatal.
-Sí, estamos asistiendo a un cambio de estrategia. Como las abrumadoras evidencias hacen cada vez más difícil negar categóricamente la tortura, ahora intentan relativizarla. No es casual que en los últimos tiempos empiecen a verse en la televisión ignominiosas escenas de malos tratos grabadas por las cámaras instaladas en comisarías y cuartelillos, y tampoco es casual que algunos casos de corrupción y abusos policiales sean aireados por los medios de comunicación. Cuando los síntomas ya no pueden ocultarse, se intenta falsear el diagnóstico. Ahora pretenden hacernos creer que los casos de brutalidad policial son aisladas excepciones que confirman la regla democrática, y que la ley los persigue con rigor. De este modo, centrando la atención en algunos casos cuidadosamente elegidos, esperan que los árboles nos impidan ver el bosque.
-Es una buena estrategia.
-Pero no les dará resultado: se puede engañar una vez a todo el mundo y todas las veces a una persona; pero no se puede engañar todas las veces a todo el mundo. Hay demasiadas preguntas sin respuesta, demasiadas acusaciones no desmentidas, demasiadas imágenes tan imborrables como la del rostro desfigurado de Unai Romano, demasiados testimonios tan estremecedores como el de Amaia Urizar, violada por un guardia civil con una pistola. Y hoy, gracias a Internet, articular en un cuadro coherente y significativo los datos que el poder intenta dispersar está al alcance de cualquiera. Cualquier texto de denuncia -como este mismo- puede convertirse en un hipertexto capaz de ramificarse una y otra vez hasta abarcar toda la información disponible, que es tan abundante como estremecedora. Para no enterarse de lo que sucede, ya no basta con mirar hacia otro lado: hay que taparse los ojos y las orejas, como los monos de Confucio. Y hay que taparse la boca con ambas manos para no gritar pidiendo la cabeza de los culpables.





Meneame
del.icio.us
Cierras los ojos...hasta que te toca a ti.
Y cuando te toca, y te tienen en el suelo por plantar cara a la policía y defender tus derechos, pasan los transeúntes y te miran con cara de "algo habrá hecho".
Un policía puede amargarte la vida sin necesidad de ninguna prueba, basta su testimonio o el de algún compañero que diga que le has insultado, agredido, o siquiera intentado agredir. Si le caes bien, pasas la noche en el calabozo, si le caes mal, puede que acabes en la cárcel sin haber hecho absolutamente nada.
Por el contrario, una vez dentro de la lechera, te pueden llamar de todo menos guapo, si no te cae alguna que otra ostia (depende de si por tus pintas les pareces un "guarro", es decir, persona de izquierdas en el lenguaje fascista que usan).
La impunidad conduce, invariablemente, a la injusticia.
Mendi — 26-10-2009 - 18:36:30 GMT 2
je! Luego aquí bien que se llenan la boca los medios poniendo la brutalidad policial en EEUU...
wenmusic — 26-10-2009 - 22:06:37 GMT 2
Catorce años tenía cuando pasé por una experiencia de la que no fuí el peor parado. Uno de los maderos puso su mano enguantada sobre mi hombro y se dirigió al resto de sus compañeros: "..a éste dejadmelo a mí diez minutos.." "...no, déjalo aquí que ya me encargo yo..." El delito que cometí, junto con mis compis, fué el de convertir al empollón de clase en blanco de nuestras bromas (a veces pesadas, pero bromas de chavales de 8º de E.G.B.) Una tarde de entrenamiento de fútbol en el colegio vinieron a buscarnos dos furgonetas, con una dotación de seis maderos (creo recordar) en cada una de ellas. El empolllón de clase era el hermano de uno de ellos. A Aitor y a Patxi, colegas míos de cuadrilla, les hicieron renegar de sus nombres a base de hostias. Cuando a la mañana siguiente subimos a comisaria acompañados de profesores y padres en la ficha que nos habían hecho había escrito "Amenazas con navajas a un profesor". El conductor de la furgoneta dónde yo subí a comisaria fué asesinado no mucho después por ETA. ¿Alguien piensa que sentí la muerte de ese hombre?
picapiedra — 27-10-2009 - 01:50:40 GMT 2
Incluso la muerte de ese bastardo hay que lamentar. Hay que condenar toda la violencia, para no quedar deslegitimado.
La primera vez que me tocó a mí, fue en las manifestaciones contra la primera Guerra del Golfo. El felipismo en sus estertores. Esa vez no me detuvieron, pero un monito me dejó la espalda fina.
El Estado debe contener a sus perros, pero es evidente que no lo hace, aún quedan resabios del franquismo que la ciudadanía toleramos.
Mendi — 27-10-2009 - 17:16:09 GMT 2
Ahora incluso la muerte de ese bastardo lamento.
picapiedra — 28-10-2009 - 14:42:37 GMT 2
Cago'n la leche. Llevaba dándole vueltas en la cabeza a la respuesta que había dado y no me parecía nada sincera. Y eso es algo que no me gusta, y menos contigo.
A ver si consigo explicarme mejor. Por supuesto que entiendo que no derramases lágrimas por la muerte de un fulano que te intimidó y humilló cuando eras niño. Aquí no voy a contar las cosas que pienso cuando no me doy dormido porque excederían con mucho el límite de lo legalmente tolerable en un blog.
Pero a pesar de los naturales deseos de venganza, que no deja de ser una forma primaria de justicia, lo importante es que no sólo no los llevemos a cabo, sino que hagamos todo lo posible por evitar otra vuelta más de violencia, no ya de nosotros, sino de otras personas contra los que nos han golpeado y humillado.
No hace falta que los amemos, ni siquiera que los perdonemos (para empezar, alguien tendría que pedirme perdón)...pero hay que detener la espiral de violencia.
Otra forma de detenerla sería si el Estado atase en corto a sus perros, pero parece que no está por la labor. Así que tendrá que ser la ciudadanía la que de un ejemplo de superioridad moral.
Como siempre, por otra parte...
Tenía ganas de corregir lo que había puesto, porque me parece que había soltado un cagarro muy bonito pero totalmente falso.
Un abrazo, tronk!
Mendi — 28-10-2009 - 17:40:49 GMT 2
Mendi, yo así lo había entendido con tu primer comentario. Por supuesto que no lamenté la muerte de aquel tío, pero tampoco es una reacción normal ni objetiva. Es una reacción de rabia y un "te jodes, cabrón". Por ese motivo, y otros muchos, soy de los que piensa que el entorno de las víctimas de terrorismo (de todos los terrorismos) son las personas menos indicadas para hacer juicios. Si han asesinado a tu hermano, o torturado y asesinado al tuyo, la reacción normal es de venganza, de incrementar el grado de violencia, de buscar cualquier enfrentamiento que te proporcione algo parecido a una victoria. Pero ese camino no tiene final feliz para nadie. Una vez superado el escollo de la violencia armada habrá otro escollo tal vez más difícil que superar y es el de la reconciliación... pero bueno... este apunte iba sobre la tortura y vuelvo a cometer el error de acabar identificando tortura y terrorismo, cuando eso no es así. La mayoría de las personas que sufren torturas y malos tratos no tienen absolutamente nada que ver con temas de terrorismo. Simplemente cayeron en manos de quienes no debía caer nadie.
picapiedra — 28-10-2009 - 20:17:34 GMT 2
No hace mucho estubimos hablando de algo parecido te toca un hp y cantas todo lo que sea.Con lo de los nacionales que os acojonaron que les den en esta vida y en la otra ¿no os gustaria encontrarlos ahora de paisano por hay?me rio de la no violencia mientras me den de ostias me defiendo con garras.Perdon aqui no pide nadie asi por que voy a pedirlo yo suena a franquista pero ojo por ojo diente por diente.Picapiedra no vas mal encaminado cuando hablamos de tortura hablamos de terrorismo¿ o no es terrorismo la tortura?al final ambas van unidas
miguel — 29-10-2009 - 15:09:12 GMT 2
En eso tienes razón, Miguel: la tortura es una de las peores formas de terrorismo. Aterrorizar con una motivación política.
En lo que no estoy para nada de acuerdo es en que si te dan de ostias de defiendes con garras. No. Si estás acorralado, sin protección ni testigos, aguantas. Te intentas hacer lo más pequeño que puedas y esperar que acaben, se harten o se apiaden de ti.
Una vez que estás en su poder no puedes nada, no vales nada. Hasta el más tonto sabe que revolverte y devolver las ostias es darles exactamente lo que están deseando: una excusa para aplastarte. Primero, de forma física y literal. Luego, los engranajes del sistema judicial. Por querer defenderte te pueden joder la vida.
Mendi — 29-10-2009 - 23:33:48 GMT 2
De acuerdo pero no te la han jodido ya bastante mientras te apalean.Judicialmente me da igual entre comillas lo que queria decir en el comentario anterior era luchar por ti pero no liarte a ostias con los polis en esos momentos no tendriamos nada que hacer pero si recuperarte y luchar con garras dientes o con lo que haga falta
miguel — 30-10-2009 - 00:12:56 GMT 2
Para picapiedra no me estraña ke no sintieras la muerte de ese madero le hacen eso a mi hermano ahora y soy yo mismo quien le pongo en el otro mundo pero sin dudarlo.Hablamos y decimos que la violencia hay que erradicarla pero por que siempre tenemos que ser el pueblo elque de el 1ªpaso,¿ no son ellos los que por su condicion laboral se aprobechan?menos mal que hoy en dia tenemos artilugios para defendernos y opinar sin censuras de momento,esto ke estamos haciendo aki es un ejemplo
miguel — 30-10-2009 - 00:36:07 GMT 2
No creas; Miguel. Lo que se puede hacer desde espacios como éste (y otros parecidos) es insignificante. Son desahogos y poco más. Hay un ejemplo muy recurrente pero no por ello menos válido: para intentar parar la guerra de Iraq salieron a la calle millones de personas. Resultado: ninguno. Hay que derribar muchas torres de acero, y desde aquí solo contamos con un palillo como herramienta. Un puñetero palillo romo :-)
picapiedra — 31-10-2009 - 05:43:20 GMT 2
bueno picapiedra las casas se levantan con un ladrillo y despues otro etc este palillo y muchos mas al final se podria hacer algo,por que si nos ahogan tanto ya sabemos lo que podemos hacer todo el pueblo junto y cabreado ,tengo esperanzas y confio que algun dia todo esto cambie,es un sueño pero me ayuda atirar para lante confio en los palillos limpios,si no que leches vamos a dejar a nuestros sucesores,recuerdo ke nuestros mayores luchaban,recibian ostias,los fusilaban y siguieron tirando hacia delante .Vale ke parece un mitin me vuelto a ilusionar y es que me gusta.Gora ikea republica independiente de MI CASA.
miguel — 31-10-2009 - 17:27:36 GMT 2
Dí que sí, Miguel, que no nos falten ganas ni ilusiones :-)
picapiedra — 01-11-2009 - 01:34:54 GMT 2
En el momento que nos falte una de las dos cosas estamos rindiendonos ante lo mas descabechado de este mundo,agachamos las cabezas,miramos hacia otro lado,cambiamos de canal,NO grito y protesto me cago en sus muelas pero me niego a darles la razon.Hay que protestar mira lo que esta pasando corruptos por todas partes y nosotros a jodernos que bienen los bancos hechandonos su apestoso aliento en la nuca,hay que darse la vuelta y que me la hechen en la cara, pero ellos recibiran nuestro aliento en la suya y te aseguro que nos temeran mas y otro gallo cantaria
miguel — 03-11-2009 - 13:38:34 GMT 2
Como considero los toros(las corridas)una tortura felicito a catalunya,no a las corridas de toros,ole,ole,ooooleeeee
miguel — 18-12-2009 - 15:28:07 GMT 2
Yo tambien considero a las corridas de toros un espectáculo cruel y prescindible, aunque creo que es motivo para otro apunte.
picapiedra — 18-12-2009 - 21:51:34 GMT 2